Plan de mantenimiento
Mantenimiento de centralitas telefónicas
Vigilamos tu centralita en remoto y resolvemos las incidencias antes de que te dejen sin teléfono. Sin permanencia.
Instalar la centralita es el principio, no el final
Una centralita no es un mueble: es un equipo conectado a internet que reparte algo crítico. Si nadie la mira, pasan dos cosas, y ninguna se nota hasta que duele.
La primera es de seguridad. Un sistema de telefonía sin actualizar acaba siendo una puerta abierta, y el fraude telefónico no es una leyenda: se cuela de madrugada, se detecta con la factura del mes siguiente y lo paga la empresa. La segunda es más tonta y más común: tu empresa cambia y la centralita no. Entra gente, cambian los horarios, abres en agosto o cierras. Una centralita que nadie ha tocado en tres años está atendiendo las llamadas de la empresa que eras.
Qué hacemos mientras tú no te enteras
- Monitorización remota. Vigilamos el estado del sistema. En la mayoría de las incidencias nos enteramos antes que tú.
- Actualizaciones de firmware y seguridad. Aplicadas cuando toca y probadas antes, no a lo bruto un lunes por la mañana.
- Copia de la configuración. Si un equipo muere, se restaura en lugar de reconfigurarse de memoria. Es la diferencia entre una hora y dos días.
- Soporte prioritario. Cuando llamas, no abres un ticket: hablas con alguien que conoce tu instalación.
- Cambios de configuración. Altas y bajas, horarios de vacaciones, locuciones nuevas. Casi todo en remoto y en el día.
Lo que no incluye
Por decirlo antes de que lo descubras en una factura: el mantenimiento no cubre hardware nuevo si un equipo muere de viejo, ni las llamadas, ni cambios que sean en realidad un proyecto —abrir una sede, doblar la plantilla—. Esas cosas se presupuestan aparte y te lo decimos antes de hacerlas.
También sin plan
Si prefieres llamarnos solo cuando pasa algo, también trabajamos así. Es más caro por incidencia y no lleva monitorización, así que el primero en enterarse de que algo falla eres tú, normalmente porque un cliente no ha podido llamarte. Para algunas empresas compensa igualmente y te lo diremos con franqueza.
¿Todavía no tienes centralita? Empieza por la instalación. ¿La tienes pero se ha quedado sin soporte del fabricante? Mira la migración.
Preguntas frecuentes
¿Qué incluye el mantenimiento?
Monitorización remota del estado del sistema, actualizaciones de firmware y seguridad, copia de la configuración, soporte prioritario cuando algo falla y cambios de configuración: horarios de vacaciones, altas y bajas de personal, locuciones nuevas. Lo que no incluye es hardware nuevo si un equipo muere de viejo.
¿Por qué necesita mantenimiento una centralita?
Por dos motivos. Uno, es un equipo conectado a internet: sin actualizaciones de seguridad acaba siendo una puerta abierta, y el fraude telefónico existe y se paga en la factura. Dos, tu empresa cambia: entra gente, cambian los horarios, abres en agosto o no. Una centralita que nadie toca en tres años acaba trabajando para la empresa que eras, no para la que eres.
¿Tenéis que venir cada vez que pasa algo?
Casi nunca. La inmensa mayoría de las incidencias y de los cambios se resuelven en remoto en minutos. Solo se va presencialmente cuando hay hardware de por medio, y eso es raro.
¿Y si mi centralita no la instalasteis vosotros?
Si es Grandstream, la mantenemos igual. Hacemos primero una revisión para saber qué hay y en qué estado está, porque no vamos a responder de una configuración que no hemos visto. De otras marcas, no: mantener lo que no dominas es prometer algo que no puedes cumplir.
¿Hay permanencia?
No. Es un servicio que puedes dejar avisando. Preferimos que sigas porque te compensa, no porque hayas firmado algo.
¿Y si prefiero llamaros solo cuando pase algo?
También trabajamos por servicios puntuales. Es más caro por incidencia y no incluye la monitorización, así que te enteras tú antes que nosotros de que algo falla. Para algunas empresas compensa; te decimos con franqueza si es tu caso.
¿Lo vemos con tu caso concreto?
Cuéntanos qué tienes hoy y te decimos qué necesitas de verdad. Sin compromiso y sin vendernos lo que no te hace falta.